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«Participar en el esfuerzo mundial redunda en interés de Suiza»

Mediante la iniciativa “Acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19” (Acelerador ACT), Suiza apoya los esfuerzos mundiales de lucha contra el coronavirus. Las herramientas para superar la crisis son evidentes: pruebas, tratamientos y vacunas. Las prioridades también: garantizar un acceso equitativo a los recursos. Christian Frutiger, jefe del departamento Cooperación Global de la COSUDE, aborda este tema a fondo. A través de su papel en el Acelerador ACT, en los medios de diagnóstico, nos invita a descubrir su trabajo sobre el terreno.

En un centro Covid-19, una enfermera se prepara para hacer un test a un paciente.

El objetivo de ACT-A es desarrollar vacunas, medicamentos y pruebas, así como reforzar los sistemas de salud en todo el mundo. © Keystone

Un breve resumen para ponerse en situación: La iniciativa “Acelerador del acceso a las herramientas contra la COVID-19” fue lanzada el año pasado por los países del G20 y la Comisión Europea. Su objetivo es desarrollar vacunas, medicamentos y pruebas, así como reforzar los sistemas de salud en todo el mundo. El Consejo Federal apoya el Acelerador ACT con 300 millones CHF en beneficio de los países en desarrollo. ¿Qué valor añadido aporta Suiza? ¿Cuáles son sus intereses? Christian Frutiger nos lo explica.

Primer plan de Christian Frutiger
Christian Frutiger es el presidente de la Junta de Donantes para el pilar de los medios de diagnóstico Su papel consiste en establecer el vínculo entre los intereses de los diversos asociados y los objetivos comunes. © DFAE

¿Cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan los países de ingresos bajos y medios en términos de gestión de la pandemia de COVID-19?

Según los datos oficiales, la gran mayoría de casos de COVID-19 afecta a los países de altos ingresos. ¿Cómo se explica que el número de casos positivos en Alemania (3,3 millones) equivalga al número de casos notificados para la totalidad del continente africano? La respuesta es obvia: muchos países del Sur no están en condiciones de hacer un seguimiento sistemático de los casos. No hacen pruebas tal como se recomienda porque la debilidad estructural de los sistemas de salud no permite absorber el choque sanitario.

Esta reflexión sobre las pruebas del SARS-CoV-2 también se aplica a las campañas de prevención (vacunación) y al tratamiento de los casos (terapias). Querer vacunar y administrar medicamentos a las poblaciones afectadas requiere infraestructuras sólidas, cantidades suficientes de material, y un personal sanitario disponible, equipado y capacitado.

Asimismo, los medios financieros que deben aportarse para luchar contra la pandemia son importantes. La investigación y el desarrollo de productos médicos eficaces, así como su producción, adquisición y distribución, no pueden llevarse a cabo a escala nacional, y todavía menos en los países de bajos ingresos cuyas capacidades y recursos financieros son limitados.  

La iniciativa Acelerador ACT consiste en una movilización formidable sin precedentes para responder a este tipo de desafíos.
Christian Frutiger

¿Por qué la cooperación internacional de Suiza ha decidido participar, a través de la COSUDE, en la iniciativa mundial del Acelerador ACT?

Se trata, en primer lugar, de responder a la urgencia sanitaria mundial que representa la pandemia de COVID-19. La iniciativa Acelerador ACT consiste en una movilización formidable sin precedentes para responder a este tipo de desafíos. Tiene en cuenta las condiciones específicas de los países del Sur a fin de garantizar una respuesta eficaz a la pandemia.

Por otra parte, desde hace más de veinte años, la COSUDE colabora con diversas contrapartes públicas y privadas con miras a favorecer la investigación y el desarrollo de nuevos medios de diagnóstico y medicamentos. Ginebra alberga numerosos actores clave en el ámbito de la salud mundial y Suiza ofrece una red de institutos de investigación y actores privados (principalmente, empresas farmacéuticas) que se consagran al desarrollo de productos médicos. La cooperación internacional suiza ofrece en este sentido una ventaja comparativa.

Por último, como no deja de repetir el Dr. Tedros Ghebreyesus, director general de la OMS, desde el principio de la crisis: nadie estará a salvo hasta que todos estemos a salvo. Podemos aplicar las mejores políticas de control en un país o una región determinados y reducir drásticamente la prevalencia del virus, pero si sigue propagándose en nuestras inmediaciones u otros lugares volveremos a vernos afectados. Participar en el esfuerzo mundial redunda, pues, en interés de Suiza.

En la explanada ante el edificio de las Naciones Unidas de Ginebra, se lee en letras grandes #HEALTH FOR ALL..
Con el apoyo de ACT-A, Suiza considera que es importante coordinarse con los asociados internacionales y trabajar juntos para contener el virus en todo el mundo. © DFAE

El Consejo Federal ha decidido invertir 300 millones CHF en el Acelerador ACT. ¿Cuáles serán las prioridades de Suiza?

La contribución suiza al Acelerador ACT se integra en el marco de una respuesta más amplia de la cooperación internacional. La COSUDE ofrece una respuesta holística a la crisis y no únicamente biomédica. Se trabaja, por ejemplo, en el sector del agua, el saneamiento y la higiene, la seguridad alimentaria, el empleo, la migración, la educación, mediante compromisos financieros humanitarios, bilaterales y mundiales. Todos los instrumentos de la cooperación internacional de Suiza se articulan para lograr un mejor efecto movilizador y una mayor complementariedad. Por ejemplo, la negociación y el seguimiento de las resoluciones complejas sobre el acceso equitativo a las vacunas en los foros de la ONU se fundamentan en las pruebas obtenidas en las intervenciones sobre el terreno. A la inversa, nuestros esfuerzos a nivel mundial y regional facilitan el suministro y la administración de vacunas a nivel de los países.

El importe de 300 millones CHF aprobado por el Consejo Federal se refiere a la totalidad de la contribución suiza a las actividades del Acelerador ACT. Se trata pues de una cantidad que se asigna a diversas contrapartes responsables de la ejecución operativa.

Suiza tiene las siguientes prioridades: aumentar el acceso equitativo a las vacunas, los medios de diagnóstico y las terapias; favorecer el intercambio de conocimientos entre el Norte y el Sur; y promover el fortalecimiento de las capacidades de producción en los países del Sur. El Acelerador ACT trabaja en estos aspectos y Suiza hace oír su voz en los órganos de gobernanza. 

La participación de Suiza en esta iniciativa corresponde a los criterios fundamentales establecidos por el Parlamento en el Mensaje sobre la Cooperación Internacional 2021-2024:

  1. Responder a las necesidades de las poblaciones afectadas (garantizando un acceso equitativo a los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos contra la COVID-19 para los países de bajos ingresos).
  2. Actuar en interés de Suiza (la mejora de la seguridad sanitaria mundial beneficia también a nuestro país).
  3. Valorizar la ventaja comparativa de la cooperación internacional de Suiza (mediante partenariados público-privados en el ámbito de la investigación y el desarrollo de tecnologías médicas).

¿Cómo se organiza la iniciativa del Acelerador ACT?

Las organizaciones participantes en el Acelerador ACT (OMS, FIND, Fondo Mundial, IOM, IFRC, UNICEF) son asociados de larga data de la COSUDE y la mayoría de ellas tiene su sede en Ginebra. La iniciativa se articula en torno a cuatro pilares: los medios de diagnóstico, las vacunas, los tratamientos y el fortalecimiento de los sistemas de salud. Trabajando en paralelo en estos cuatro pilares podremos esperar poner fin a esta pandemia. Cada uno de estos pilares está gestionado por una o dos instituciones o fundaciones clave en el ámbito de la salud mundial. Todas estas instituciones han adaptado sus mandatos y sus procesos de trabajo en un tiempo récord para responder a los desafíos planteados por la pandemia de COVID-19. Por último, por lo que se refiere al fortalecimiento de los sistemas de salud, Suiza hace hincapié en la necesidad de integrar las cuestiones de seguridad sanitaria mundial y de preparación y respuesta frente a las pandemias en nuestro enfoque a nivel de diálogo político global.

Usted es el presidente de la Junta de Donantes para el pilar de los medios de diagnóstico. ¿Cuál es su cometido? ¿Qué defiende personalmente?

He efectivamente aceptado esta función a petición del equipo de la Fundación para la Innovación en materia de Nuevos Diagnósticos (FIND), codirigente del pilar de los medios de diagnóstico, y de otros donantes. La Junta reúne cada tres meses a los países e instituciones que contribuyen a la iniciativa. FIND nos presenta los avances realizados en el desarrollo de nuevas pruebas y nos consulta sobre las estrategias propuestas. Mi papel consiste en establecer el vínculo entre los intereses de los diversos asociados y los objetivos comunes. También identificamos juntos las posibles sinergias con otros actores y participamos en la promoción mundial de las pruebas rápidas.

Los objetivos de Acelerador ACT son ambiciosos, pero pensamos que pueden alcanzarse si todos todos los actores públicos y privados, centros de investigación e instituciones mundiales aúnan fuerzas.
Christian Frutiger

¿Dónde cree que radican los principales desafíos para el Acelerador ACT?

El Acelerador ACT ya ha superado un primer gran desafío: garantizar la investigación y el desarrollo de nuevas vacunas, medios de diagnóstico y tratamientos. En poco más de un año, tenemos productos eficaces para luchar contra el SARS-CoV-2. Para los próximos meses y años, veo dos retos principales. En primer lugar, se trata de garantizar un volumen de producción suficiente para satisfacer la demanda mundial. Hoy vemos que las capacidades de producción de vacunas no bastan. La explosión de casos de COVID-19 que vive actualmente la India pone de manifiesto la necesidad de aumentar drástica y rápidamente la producción de vacunas, medios de diagnóstico y terapias.

El segundo reto tiene que ver con la demanda. Observamos cierta reticencia por parte de los ciudadanos y de las autoridades sanitarias de algunos países del Sur a utilizar las pruebas de diagnóstico rápido y a vacunarse. Es necesario informar de manera exhaustiva y transparente sobre los beneficios de estos productos para aumentar la confianza y, en última instancia, convencer al mayor número posible de pacientes.

Como no deja de repetir el Dr. Tedros Ghebreyesus, director general de la OMS, desde el principio de la crisis: nadie estará a salvo hasta que todos estemos a salvo.
Christian Frutiger

¿Qué más cabe esperar este año del Acelerador ACT?

La iniciativa del Acelerador ACT se ha fijado cuatro prioridades para 2021:

  1. Aumentar rápidamente la distribución de por lo menos dos mil millones de dosis a las poblaciones mundiales de mayor riesgo y más vulnerables.
  2. Reforzar el programa de investigación y desarrollo, la evaluación de los productos y la reglamentación para las nuevas pruebas, tratamientos y vacunas a fin de responder también a las nuevas variantes del virus.
  3. Alentar una adopción y utilización rápidas y eficaces de las pruebas de COVID-19, los tratamientos y el material de protección de los países de ingresos bajos.
  4. Garantizar el suministro de pruebas, tratamientos y material de protección para lograr un amplio acceso y proteger las infraestructuras sanitarias básicas en los países de ingresos bajos.

Estos objetivos son ambiciosos, pero pensamos que pueden alcanzarse si todos todos los actores públicos y privados, centros de investigación e instituciones mundiales aúnan fuerzas.

«Access to Covid-19 Tools Accelerator»

El Acelerador ACT agrupa a diversos actores del ámbito sanitario, tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Alianza para las Vacunas Gavi, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Banco Mundial. Suiza considera que es importante coordinarse con los asociados internacionales y trabajar juntos para contener el virus en todo el mundo. Por este motivo, el año pasado, Suiza apoyó el Acelerador ACT aportando 75 millones CHF.